
por Álvaro Loman
Cuando varias personas se juntan para charlar sobre temas que, en principio, no conocen, puede haber tensiones. Es francamente extraño que pase algo realmente grave, algo que vaya a crear un conflicto duro de verdad, de los que acaban con amistades y con personas llorando. Pero es mucho más frecuente de lo que queremos reconocer que alguien se sienta incómodo y pase un mal trago durante un rato.
Afortunadamente, los jugadores de rol ya han pensado en esto. Las herramientas de seguridad no son un casco y un chaleco reflectante, sino sus homólogos en una conversación: el respeto y la escucha activa.
Claro, son dos cosas que, como el buen gusto, todos pensamos que tenemos. Pero no tiene por qué ser así. Así que es mejor tener una herramienta que se asegure de que, en caso de fallar, haya algo que amortigüe el golpe (como un casco, vaya). La más famosa de estas herramientas es la tarjeta X que, básicamente, es una tarjeta que se pone en el centro de la mesa con una X dibujada. Si alguien la toca, es porque se está hablando de un tema incómodo para dicha persona y se debe abandonar el tema inmediatamente (como un chaleco reflectante que marca el peligro). Da igual que se cargue la partida, las personas son más importantes que las partidas.
No solo eso, sino que no se debe hablar del detonante salvo para clarificar qué fue («¿Pero te han molestado los payasos, que fueran abducidos por alienígenas o que se alimenten de bebés?»), sin entrar en juicios de carácter al respecto. Seguro que se puede retconear la partida sin mucho esfuerzo.
Ya en el propio libro de Fanhunter, el juego de rol postépicopunk y chorragrimdark se explica la herramienta de Líneas y velos para la sesión 0 y se recomienda repetirla cada vez que se vayan a incluir nuevas líneas de trama en la aventura. Pero hay muchas más. De hecho, en Shadowlands hemos diseñado el mando a distancia, que implementa varias de ellas (y se puede descargar gratis de la web), pero no son necesarias todas en todos los casos. Cada mesa debería conocer las herramientas y seleccionar, en cada caso, cuál es la más adecuada para ello.
Para el caso concreto del humor, recomiendo tres herramientas:
- Tarjeta X: diseñada por John Stavropoulos y ya explicada.
- Tarjeta N: diseñada por Misty Vander y Adam Cleaver, si alguien la toca es para indicar que deberían rebajar el tono o hacer un fundido en negro. Una versión menos tajante que la tarjeta X.
- Tarjeta O: diseñada por Kira Magrann, si alguien la toca es para indicar que quiere más de esta mierda, que le está encantando.
Hay muchas herramientas más pero, en ocasiones, son variaciones de estas. Por ejemplo, el semáforo (rojo, ámbar y verde) sustituye estas tres cartas y plantea otras formas más sutiles y menos invasivas de utilizarse. De hecho, el mando a distancia (que puedes encontrar en la web de descargas de Shadowlands) es una restructuración de estas herramientas y alguna más.
Pero, en general, fíjate que dejar otras formas de expresar sentimientos (buenos o malos) es una gran idea que va a hacer que la mesa se sienta más cómoda a la hora de plantear situaciones de las que reírse.
REGLA OPCIONAL: El límite físico del humor
Marca una línea en el suelo o delimítala de algún modo. Quizás es ponerse en el marco de la puerta, levantarse o, en partidas online, decir «camino hasta el límite». Sea como sea, ese espacio físico (menos en lo online, ya tú sabes) es, a partir de entonces, los límites del humor. Si te pones al otro lado, acabas de traspasar los límites del humor. Enhorabuena.
Una vez ahí, haz el chiste, comentario, chascarrillo, etc. y espera. El resto del grupo tendrán que aceptar (o no) el chiste. Si hay unanimidad y a todos les ha gustado el comentario, el Animador podría incluso dar un punto de Potra al NJ, pero esto solo debería ocurrir en contadas ocasiones, para chistes que hayan conseguido una ovación o aplauso. Para el resto del mundo, este momento de protagonismo debería ser suficiente.
Esta mecánica sirve por dos motivos.
- Para separar un chiste potencialmente ofensivo del resto de la conversación. Si no gusta, se puede extirpar fácilmente.
- Para remarcar que un comentario está muy cerca de alguna línea establecida (o supuesta) del grupo.
_
En Fanhunter, el juego de rol postepicopunk y chorragrimdark te pones en la piel de unos miembros de la Resistencia que deben esconder su condición de frikis y luchar contra el dictador que ha tomado toda Europa: el papa Alejo I. Este papa, el comerciante eterno de la raza de los fenicius dominado por la esencia del escritor Philip K. Dick, ha dinamitado el Vaticano, se ha instalado en las Torres Caffre en Barcelona (ciudad que ha rebautizado como Barnacity) y ha prohibido cualquier cosa que sea mínimamente graciosa.
En un futuro cercano, con tecnología cyberpunk (si te acuerdas de la contraseña) y coches voladores (que no pasan la ITV), tendrás que luchar por tu vida contra tropas clónicas (low-cost) de una megacorporación malvada mientras el uTorrent se descarga la versión censurada de la serie de Abogada Verde donde se cambia a todos los hombres por pingüinos.
¿A qué esperas para comprar tu copia de Fanhunter, el juego de rol postepicopunk y chorragrimdark?